Buenas tardes: Mi nombre es Enrque Dávila, mi pregunta es si eres el administrador del Sitio Soy Mormon, en caso de que si, hace dos años te pedia un documento que habla de la masoneria y como lo explicaste muy bien quisiera saber si me podrías pasar una copia para resolver las dudas de unos amigos. El correo hablaba acerca de lo que representan los templos para nosotros...
> Bueno espero haya sido claro, en años pasados me comentaste que me lo ibas a proporcionar hasta que el nuevo sitio estuviera funcionando o algo asi, ok me despido y que estes muy bien...
> Saludos cordiales
>
> T. Enrique Dávila
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Mmm... El sitio ya fue levantado y estuvo en línea varios meses. ¿Dónde andabas?
Ahorita puedes ver el sitio en http://www.soymormon.com, pero sólo uno de los foros ("Comentarios sobre el cierre del sitio") está abierto a la conversación. Estoy trabajando en un rediseño.
Déjame localizar el material que comentas. Lamentablemente no lo tengo a la mano de momento :( Pero en cuanto lo tenga te enviaré una copia. Recuérdame en una semana, si quieres.
Mientras tanto, te suelto los siguientes datos simples:
- El evangelio es antiguo como el mundo. Le fue enseñado a Adán y Eva en el Jardín de Edén. Junto con él les fueron enseñados algunos simbolismos. Por ejemplo, les fueron enseñados simbolismos correspondientes al vestido, a los altares y a los sacrificios (ver Moisés 5:4-10; 4:27). Presentes en los relatos de la Caída hay otros simbolismos, como el del árbol de la vida, la espada encendida, y el de la serpiente cuya cabeza es pisada aunque ella muerde el carcañal del pie que la pisa.
- En Alma 13:16 explica el propósito de estos simbolismos, indicando que el fin de todos ellos es conducir la mente y el corazón hacia Jesucristo. Efectivamente: el árbol de la vida simboliza a Jesucristo (véase 1 Nefi 11:21-24, donde el árbol es equiparado con "el Hijo"). La serpiente pisada simboliza la victoria de la expiación de Jesucristo. Los altares y sacrificios guían hacia el sacrificio de Cristo.
- Las Escrituras están llenas de ejemplos de simbolismos adicionales: por ejemplo, la serpiente de bronce. * La mayoría de los símbolos que se enseñan en los templos modernos pueden ser encontrados en las Escrituras *. Ejemplos: Exodo 28; 1 Ti. 5:10, Apo. 1:5, 2:17, 3:12, 7:9-15; En ellas se enseñan también el significado, propósito y necesidad de los templos; a fin de que "las puertas del Hades" no prevalezcan contra la Iglesia, pues en ella hay un poder, el poder sellador que puede unir a la familia más allá de la muerte (Mateo 16:18).
- Dios ha concedido a los hombres épocas en las cuales hay profetas y revelación. Cuando los hombres rechazan estos dones se produce una apostasía. Durante las apostasías algunas verdades del evangelio son sustituídas por la interpretación de los hombres, a falta de revelación directa. Se han dado varias de estas apostasías a lo largo de las cuales, a lo largo de las cuales han surgido las más distintas organizaciones, cada una con su propia interpretación del evangelio. Como resultado, han surgido las más diversas corrientes o escuelas filosóficas.
- La masonería, surgida en el siglo XVII, bebe de todas estas corrientes filosóficas. No es extraño, pues, que retome algunos de los símbolos dados a Adán, que señalan a Cristo, junto a símbolos paganos. La organización masónica ha sufrido varias transformaciones históricas en su filosofía y conformación. Por el siglo XIX habían varias escuelas (o logias) constituídas que permitían el estudio de sólo una porción de las cosas. Es decir, no era preciso que el masón se involucrase en todo el conocimiento que abarca la masonería, sino sólo unas cuantas cosas básicas, y podía elegir su tema de estudio, fundando, si lo quería, una logia para sólo ese tema de estudio. Es la llamada masonería filosófica (si no me equivoco, también llamada "masonería azul"). Los temas mágicos o paganos no son necesarios para esta forma de masonería.
- En 1842 se presentó a José Smith la invitación de pertenecer a una logia masónica, bajo una licencia especial que le permitió acceder al grado 33 en un solo día. José Smith aceptó, principalmente en busca de un baluarte más de defensa para los santos que estaban siendo cruelmente perseguidos y asesinados en aquella época. Personalmente, sin embargo, no sentía mucho interés en la masonería, y sólo asistió un par de veces más hasta el momento de su muerte en 1844.
- La ceremonia de la investidura no fue tomada de los ritos masónicos, sino que fue obtenida a través de revelación, como había sido prometido desde 1834 (ver Doctrina y Convenios 105:12-13, 18). Para 1836 ya se habían realizado las primeras investiduras en el Templo de Kirtland (ver DyC 110: 7-9). Instrucciones adicionales le fueron dadas al Profeta en 1841 (DyC 124:38-41). Gran parte del conocimiento que se adquiere en los templos está también respaldado en los libros de Moisés (1830) y de Abraham (1835). La causa de Sión y las leyes de sacrificio y consagración fueron enseñadas en 1830, poco después de la restauración de la Iglesia. Todo esto sucedió mucho antes de que José Smith fuese iniciado en la masonería. Es evidente que él tenía estos conocimientos mucho antes de 1842.
- Los símbolos que se enseñan en el templo y que son parecidos a aquellos que se enseñan en las logias son sumamente anteriores a la masonería. Podemos encontrar trazos de ellos en Egipto, en Grecia y en muchos otros países en los cuales encontramos restos de civilizaciones semitas y camitas. Es decir, son los mismos símbolos enseñados a Adán y a los hijos de Sem. Con respecto a Egipto, se nos explica en el libro de Abraham que su gobierno y sistema se basó en el enseñado a Adán, a saber, el órden patriarcal, lo cual explica las similaridades (Abraham 1:25-26). No obstante, no pudieron tener el alcance del orden patriarcal, ya que carecían del sacerdocio, y por tanto, de la revelación. El significado que la masonería moderna les atribuye a estos símbolos es muy distinto al que se ha obtenido a través de la revelación. Es por ello que su uso es también diferente.
- Como una derivación lógica, en el templo son entregadas, durante las dos horas que dura una sesión de investidura y los pocos minutos que dura una iniciatoria, enseñanzas que los masones nunca alcanzan durante los varios y tortuosos años que dura su desarrollo. La ceremonia del templo es, en contraste, más simple y sencilla, desprovista de todo elemento pomposo que la masonería ha incorporado a sus ritos, así como de todo elemento de referencia al paganismo. La instrucción que se recibe en el templo proviene de una fuente completamente diferente.
- La prueba más grande de la autenticidad de las ceremonias que realizamos en el templo consiste en lo que viven quienes entran en él. Aquel que entra en el templo con la dignidad necesaria recibe instrucción a través del Espíritu Santo, que es quien le explica lo que necesita saber sobre la instrucción y simbolismos. Como resultado, los que entran al templo preparados en esta forma experimentan una paz infinita y una absoluta consciencia de estar en la presencia misma del Señor. Esta paz no es producida o imbuída por elemento alguno en la atmósfera o el mobiliario, sino que proviene de la presencia del mismo Espíritu que inspiró estas ordenanzas.
- La estructura del templo, así como el curso de instrucción que va desde lo terrestre a lo celestial sigue el mismo modelo mostrado a Moisés sobre el monte Sinaí, según se nos relata en Génesis, aún hasta los más pequeños detalles. Los mismos elementos siguen presentes ahora, si bien el mobiliario ha sido sustituído por simbolismos equivalentes, de una manera factual u oral. Véase el manual de Instituto del Antiguo Testamento para una explicación sobre estos simbolismos.
- Los templos de Salomón, Zorobabel y Herodes siguieron esta misma estructura y enseñanza. Es obvio que la estructura del templo estaba ordenada conforme a un curso de enseñanza simbólica. Es este el mismo curso de enseñanza que, en todos sus detalles, ha sido restaurado en los últimos días. En cuanto al órden de entrada al templo, en el cual se pide de todo candidato el ser miembro de la Iglesia y el haber completado al menos un año de preparación después de su bautismo, es también el mismo que es enseñado en el Antiguo y Nuevo Testamento (nótese que Pablo fue falsamente acusado de haber introducido a gentiles al templo - Hechos 21:27-28 -). Aquellas enseñanzas correspondientes al sacerdocio, y los deberes del mismo, se encuentran ampliamente respaldadas en las Escrituras, partiendo de Moisés (véase DyC 84:18-27) hasta la actualidad (DyC 107:1-8). Este fue el mismo derecho dado a Adán y a los patriarcas, y es posible seguir a lo largo de las escrituras un trazo de su origen y su desarrollo. Aquellas enseñanzas correspondientes a Sión pueden hallarse en la Perla de Gran Precio, en el libro de Moisés, capítulo 7-8, y fueron recibidas en 1830, congruentes con el resto de las enseñanzas al respecto que se encuentran en otros libros de las Escrituras. En fin, todo ápice ciertamente encuentra más respaldo en cualquiera de los volúmenes de las Escrituras antiguas que en cualquiera de las filosofías modernas, mostrando que son las Escrituras su fuente, en conjunto con la revelación. En comparación, pues, con aquello que a través de los siglos hemos recibido a través de revelación, y que ha sido tan abundantemente registrado, las filosofías de nuestra época pueden ser comparadas a una moderna torre de Babel.
ASPECTOS ADICIONALES
- Varios de los primeros líderes de la Iglesia fueron masones. Algunos de ellos ya lo eran antes de unirse a la Iglesia, y se les permitió seguir siéndolo en tanto que no se les pidiese nada contrario al propósito y carácter del evangelio. Otros se unieron a la masonería después de que José Smith y Brigham Young permitieron la existencia de logias, pero estas mismas fueron disueltas posteriormente. Los motivos que causaron que José Smith se afiliase a la masonería en 1842 (hay que tener bien presente esta fecha) así como su relación con otros hechos simultáneos y la causa de la posterior disolución están abundantemente documentados en Evidences and Reconciliations, del élder John A. Widtsoe.
- No se sabe mucho sobre la identidad de los asesinos de José Smith, ni es posible afirmar, con los datos actuales, nada sobre su afiliación filosófica o religiosa. Existe una teoría, sin embargo, que debiésemos conservar como rumor, de que al menos algunos de los Carthage Greys fuesen masones. Esto puede o no ser cierto, dada la difusión de la masonería en los Estados Unidos en aquella época. El rumor está basado en el comportamiento anónimo de los asesinos, con la cara pintada de negro, y el de José Smith, cuyo último gesto y palabras se corresponden con el grito de sorpresa masónico. Este "grito" es una llamada de auxilio y un recordatorio de los deberes masónicos de libertad, igualdad y fraternidad. Lo anterior, si bien con bases congruentes, no debe ser considerado con seriedad por los miembros de la Iglesia, ni debemos albergar en nuestro corazón tales acusaciones sin ninguna base más seria. Prominentes miembros de la masonería han tenido siempre una buena opinión sobre José Smith y sobre la obra que a través de él se realizó.
- Según se documenta en "Elementos de la Historia de la Iglesia", de Joseph Fielding Smith, el gobernador Ford era miembro de la masonería y palideció cuando se le recordaron sus deberes de fraternidad concernientes a José Smith. Al abandonarle y romper su palabra, rompió también sus convenios y el respeto que todo buen masón tiene por la santidad de la palabra. Las consecuencias pueden verse en su pavor irracional al enterarse del Martirio.
- Es propio recordar que José Smith no asistió a las logias más que un par de veces, entre 1842 y 1844, cuando fue asesinado; debido a sus muchas actividades y a que tenía otras prioridades más altas. José estaba muy ocupado con la atención del almacén, los cargos públicos en Nauvoo, su familia, y sus deberes como profeta. Estos fueron considerados por él más importantes que la atención a la masonería.
Bien, hermano, este es parte del material que tengo, y espero que pueda serle de provecho en sus esfuerzos por conducir el corazón de otros a la pureza y simplicidad del evangelio. Un abrazo y espero poder siempre ser considerado su hermano en la fe, como usted ha sido para mí considerado siempre. Saludos a todos.
Fraternalmente, y suyo en la fe, su hermano,
JPMarichal.
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> Bueno espero haya sido claro, en años pasados me comentaste que me lo ibas a proporcionar hasta que el nuevo sitio estuviera funcionando o algo asi, ok me despido y que estes muy bien...
> Saludos cordiales
>
> T. Enrique Dávila
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Mmm... El sitio ya fue levantado y estuvo en línea varios meses. ¿Dónde andabas?
Ahorita puedes ver el sitio en http://www.soymormon.com, pero sólo uno de los foros ("Comentarios sobre el cierre del sitio") está abierto a la conversación. Estoy trabajando en un rediseño.
Déjame localizar el material que comentas. Lamentablemente no lo tengo a la mano de momento :( Pero en cuanto lo tenga te enviaré una copia. Recuérdame en una semana, si quieres.
Mientras tanto, te suelto los siguientes datos simples:
- En Alma 13:16 explica el propósito de estos simbolismos, indicando que el fin de todos ellos es conducir la mente y el corazón hacia Jesucristo. Efectivamente: el árbol de la vida simboliza a Jesucristo (véase 1 Nefi 11:21-24, donde el árbol es equiparado con "el Hijo"). La serpiente pisada simboliza la victoria de la expiación de Jesucristo. Los altares y sacrificios guían hacia el sacrificio de Cristo.
- Dios ha concedido a los hombres épocas en las cuales hay profetas y revelación. Cuando los hombres rechazan estos dones se produce una apostasía. Durante las apostasías algunas verdades del evangelio son sustituídas por la interpretación de los hombres, a falta de revelación directa. Se han dado varias de estas apostasías a lo largo de las cuales, a lo largo de las cuales han surgido las más distintas organizaciones, cada una con su propia interpretación del evangelio. Como resultado, han surgido las más diversas corrientes o escuelas filosóficas.
- La masonería, surgida en el siglo XVII, bebe de todas estas corrientes filosóficas. No es extraño, pues, que retome algunos de los símbolos dados a Adán, que señalan a Cristo, junto a símbolos paganos. La organización masónica ha sufrido varias transformaciones históricas en su filosofía y conformación. Por el siglo XIX habían varias escuelas (o logias) constituídas que permitían el estudio de sólo una porción de las cosas. Es decir, no era preciso que el masón se involucrase en todo el conocimiento que abarca la masonería, sino sólo unas cuantas cosas básicas, y podía elegir su tema de estudio, fundando, si lo quería, una logia para sólo ese tema de estudio. Es la llamada masonería filosófica (si no me equivoco, también llamada "masonería azul"). Los temas mágicos o paganos no son necesarios para esta forma de masonería.
- La ceremonia de la investidura no fue tomada de los ritos masónicos, sino que fue obtenida a través de revelación, como había sido prometido desde 1834 (ver Doctrina y Convenios 105:12-13, 18). Para 1836 ya se habían realizado las primeras investiduras en el Templo de Kirtland (ver DyC 110: 7-9). Instrucciones adicionales le fueron dadas al Profeta en 1841 (DyC 124:38-41). Gran parte del conocimiento que se adquiere en los templos está también respaldado en los libros de Moisés (1830) y de Abraham (1835). La causa de Sión y las leyes de sacrificio y consagración fueron enseñadas en 1830, poco después de la restauración de la Iglesia. Todo esto sucedió mucho antes de que José Smith fuese iniciado en la masonería. Es evidente que él tenía estos conocimientos mucho antes de 1842.
- Como una derivación lógica, en el templo son entregadas, durante las dos horas que dura una sesión de investidura y los pocos minutos que dura una iniciatoria, enseñanzas que los masones nunca alcanzan durante los varios y tortuosos años que dura su desarrollo. La ceremonia del templo es, en contraste, más simple y sencilla, desprovista de todo elemento pomposo que la masonería ha incorporado a sus ritos, así como de todo elemento de referencia al paganismo. La instrucción que se recibe en el templo proviene de una fuente completamente diferente.
- La prueba más grande de la autenticidad de las ceremonias que realizamos en el templo consiste en lo que viven quienes entran en él. Aquel que entra en el templo con la dignidad necesaria recibe instrucción a través del Espíritu Santo, que es quien le explica lo que necesita saber sobre la instrucción y simbolismos. Como resultado, los que entran al templo preparados en esta forma experimentan una paz infinita y una absoluta consciencia de estar en la presencia misma del Señor. Esta paz no es producida o imbuída por elemento alguno en la atmósfera o el mobiliario, sino que proviene de la presencia del mismo Espíritu que inspiró estas ordenanzas.
- Los templos de Salomón, Zorobabel y Herodes siguieron esta misma estructura y enseñanza. Es obvio que la estructura del templo estaba ordenada conforme a un curso de enseñanza simbólica. Es este el mismo curso de enseñanza que, en todos sus detalles, ha sido restaurado en los últimos días. En cuanto al órden de entrada al templo, en el cual se pide de todo candidato el ser miembro de la Iglesia y el haber completado al menos un año de preparación después de su bautismo, es también el mismo que es enseñado en el Antiguo y Nuevo Testamento (nótese que Pablo fue falsamente acusado de haber introducido a gentiles al templo - Hechos 21:27-28 -). Aquellas enseñanzas correspondientes al sacerdocio, y los deberes del mismo, se encuentran ampliamente respaldadas en las Escrituras, partiendo de Moisés (véase DyC 84:18-27) hasta la actualidad (DyC 107:1-8). Este fue el mismo derecho dado a Adán y a los patriarcas, y es posible seguir a lo largo de las escrituras un trazo de su origen y su desarrollo. Aquellas enseñanzas correspondientes a Sión pueden hallarse en la Perla de Gran Precio, en el libro de Moisés, capítulo 7-8, y fueron recibidas en 1830, congruentes con el resto de las enseñanzas al respecto que se encuentran en otros libros de las Escrituras. En fin, todo ápice ciertamente encuentra más respaldo en cualquiera de los volúmenes de las Escrituras antiguas que en cualquiera de las filosofías modernas, mostrando que son las Escrituras su fuente, en conjunto con la revelación. En comparación, pues, con aquello que a través de los siglos hemos recibido a través de revelación, y que ha sido tan abundantemente registrado, las filosofías de nuestra época pueden ser comparadas a una moderna torre de Babel.
ASPECTOS ADICIONALES
- Varios de los primeros líderes de la Iglesia fueron masones. Algunos de ellos ya lo eran antes de unirse a la Iglesia, y se les permitió seguir siéndolo en tanto que no se les pidiese nada contrario al propósito y carácter del evangelio. Otros se unieron a la masonería después de que José Smith y Brigham Young permitieron la existencia de logias, pero estas mismas fueron disueltas posteriormente. Los motivos que causaron que José Smith se afiliase a la masonería en 1842 (hay que tener bien presente esta fecha) así como su relación con otros hechos simultáneos y la causa de la posterior disolución están abundantemente documentados en Evidences and Reconciliations, del élder John A. Widtsoe.
- Según se documenta en "Elementos de la Historia de la Iglesia", de Joseph Fielding Smith, el gobernador Ford era miembro de la masonería y palideció cuando se le recordaron sus deberes de fraternidad concernientes a José Smith. Al abandonarle y romper su palabra, rompió también sus convenios y el respeto que todo buen masón tiene por la santidad de la palabra. Las consecuencias pueden verse en su pavor irracional al enterarse del Martirio.
- Es propio recordar que José Smith no asistió a las logias más que un par de veces, entre 1842 y 1844, cuando fue asesinado; debido a sus muchas actividades y a que tenía otras prioridades más altas. José estaba muy ocupado con la atención del almacén, los cargos públicos en Nauvoo, su familia, y sus deberes como profeta. Estos fueron considerados por él más importantes que la atención a la masonería.
Bien, hermano, este es parte del material que tengo, y espero que pueda serle de provecho en sus esfuerzos por conducir el corazón de otros a la pureza y simplicidad del evangelio. Un abrazo y espero poder siempre ser considerado su hermano en la fe, como usted ha sido para mí considerado siempre. Saludos a todos.
Fraternalmente, y suyo en la fe, su hermano,
JPMarichal.